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Las cosas pequeñas

La última vez que publiqué fue en el cumpleaños de mi papá. Me olvido que un espacio para la escritura no es nada sin unas pocas palabras. Como unos zapatos que no sirven para nada si no se camina. Qué poético y tan fuera de mi fue esa comparación. Espero en las semanas venideras llenar este espacio con la segunda entrega de mi "historia larga" como la he denominado; además de publicar un cuento sobre crimen. He llegado a la conclusión que mi estilo - por ahora - está completamente en la exposición de la violencia, de la matazón y el hampa. Es posible que sea el contexto nacional que me ha engullido, no lo sé, sólo con el paso del tiempo podre hacer una mejor valoración; es que creo que hay algo de artístico en la violencia, detrás de ella hay más sufrimiento que ella misma, hay tristeza, dolor, soledad y otras tantas cosas que orillan a una persona a lastimar a otra. Son muchas cosas pequeñas. 

Otra de las razones por las que no he escrito se debe a haber trabajado en dos textos periodísticos más o menos extensos. Tengo que confesar que la escritura periodística es más difícil de trabajar para mi, en la literatura es muy sencillo mentir, pero en el periodismo uno no puede poner a un personaje a bailar si jamás lo ha hecho. No puedo hacer que un vendedor ambulante deje de hacerlo para ponerse a escribir, son seres humanos - más o  menos- libres, en un cuento no, son esclavos de la historia, del principio y fin que cada autor ha puesto sobre ellos. Cosas pequeñas.

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